Viaje realizado en
Feb-Marzo-Abril 2026
No sé cuántos años hacía que
soñaba con poder realizar este viaje a las antípodas…Por fin se alinearon los
planetas y llegó ese momento tan deseado.
Cuando un piensa en recorrer en bici Nueva
Zelanda, llamada también Aotearoa en lengua Maorí, uno sueña con un paraíso
prácticamente virgen para el cicloturismo, montañas espectaculares, paisajes
sobrecogedores y felicidad absoluta al pedalear; Pues todo esto es así, salvo
cuando vas por carretera: los coches pasan demasiado cerca y hacen que tu
atención se desvíe de lo que realmente importa. Por otra parte, están los
sundfys, unos pequeños objetos voladores que te pican cuando estás parado y en
todas partes de tu cuerpo que tengas descubiertas, afortunadamente no están en
todos lados.
Nueva Zelanda es un país muy
seguro, sobre todo en la isla sur. Nadie toca nada que no sea suyo. Sus gentes
suelen ser bastante agradables y muchas personas te ayudarán en caso de
necesitarlo como me pasó a mí.
Lo mejor de la comida es la carne: de ternera, de cordero y la de ciervo, que están
buenísimas. Me sorprendió los pocos puertos pesqueros que hay, y los escasos
puestos de pescado que encontré. En lo que sí son especialistas es en los
ahumados, que son exquisitos. Sobre los precios se podría decir que estamos a
la par salvo en el alcohol, ya sea en el supermercado como en las tabernas, que
es como llaman a los bares.
Las dos principales cuidades a
donde poder volar desde Europa son Christchurch en la isla sur y Auckland en la
isla norte. Volé a esta última con Turkish Airlines desde Valencia, haciendo
escala en Estambul y Kuala Lumpur, (24h volando). Dos aviones más me llevaron
hasta Ivercargill, desde donde empecé mi ruta.
Lo que más sorprendió una vez que
estas aquí, son las inmensas
posibilidades y la cantidad de sitios que hay para recorrer y conocer. Lo más
clásico es alquilar una camper o autocaravana con la que explorar bellos
lugares y rincones. Hay muchos campings de pago y algunos libres donde poder
pernoctar. Otros optamos x la bici como medio de transporte. Con ella puedes
llegar a lugares donde no llegan los vehículos, por no hablar de la libertad
que ésta aporta, la gente que conoces y las experiencias que vives. Hay rutas
diseñadas y pensadas para la bici donde podrás gozarlas con senderos que nunca
hubieras imaginado. Hay infinidad de rutas, ya sean de uno o varios días e incluso
semanas. La más famosa es Te
Aotearoa Tour con más de 3.000 Km con la que podrás recorrer las dos islas
de cabo a cabo. Por último, también existe la posibilidad de recorrer las dos
islas andando con la ruta Te ARAROA con
una duración aproximada de 4 meses y medio yendo de refugio en refugio
atravesando selvas, montañas, valles inhóspitos y solitarios.
Mi plan en grandes rasgos para
este viaje de 75 días era salir desde Invercargill y llegar de nuevo a Auckland
recorriendo las dos islas a través de sus rutas más carismáticas. Al terminar
la isla del sur, alquilé un coche para ver otros rincones y poder realizar
otras rutas que no me pillaron x el camino en la ruta principal realizada. Lo
mismo hice cuando terminé la isla norte. Entre ir en bici y en coche conseguí
hacer casi todas las rutas de la colección de Great
Rides. También utilicé las Apps NZTopo50S y NZTopo50N que tienen mucha info
de caminos, senderos, rutas, refugios, camping, etc. Para el tema de datos viajé
con una eSim la cual me funcionó
perfectamente.
Creo que no recuerdo haber estado en sitios tan inmensos, bellos y solitarios desde que estuve en Islandia. Puedes pasarte muchos Km sin cruzarte con nadie o con nada hecho por el ser humano, puedes recorrer inmensos valles, ver bellas montañas y glaciares, nadar en lagos y ríos de frías aguas cristalinas, sumergirte en selvas tropicales donde la vegetación lo invade todo, divertirte en senderos de ensueño, etc
Si alguien se anima a recorrer
estas islas en bici o si alguna vez volviese, esta sería la ruta definitiva que
haría y recomiendo, sería la siguiente.
SUR: Volar a Queenstowns,
invertir un par de días en hacer sus
senderos y la ruta Coronet Loop, para más tarde coger un bus hasta Garston
donde coger la Nevis
Road que ya forma parte de la Sound to Sound. Seguir
esta ruta hasta llegar a Rakaia Gorge, donde te desvías por la Zigzag road
hasta llegar a la 73, que te lleva hasta Arthur pass y Blackball donde empezar Paparora Track,
Kawatiri coastal, Bus Wesport
a Lyell para hacer Old
Ghost Road, old
ghost roundabout, bus Lyell a Murchinson, Rotoroa Lake, Howard Valley Road,
63, St Arnaud, Rainbow
Road, St
James, de nuevo por la Sound o Sound, Molesworth, Blemheim y Picton.
NORTE: Cruzar en ferry desde
Picton a Welington, coger un bus hasta Whanganui, desde aquí seguir el track de
la Te Aotearoa Tour que
te llevara hasta Auckand pasando por las siguientes rutas: Mountains
to sea, Timber
Trail, Waikato
River, Hauraki
Rail.
+ RUTAS: Muchas rutas se quedan
fuera de este trazado, en https://www.nzcycletrail.com/ podréis ver más info sobre todas ellas y
decidir si hacerlas y cómo llegar a ellas.
Curiosidades: Otra gran
diferencia entre las islas es el clima. Nueva Zelanda al estar en medio del Pacífico
y alejado del continente o en este caso de Australia, está muy expuesta a los
vientos, lo que hace que un día soleado se pueda convertir en poco tiempo en un
día lluvioso o ventoso. Si decides recorrer este país deberás estar preparado
para aclimatarte a ello en cualquier momento. La isla del sur está dividida por
la cordillera que la atraviesa de una punta a la otra, esto hace que la parte
oeste sea verde y frondosa y la parte este es marrón y desértica, pero siempre
con ríos; este contraste es muy curioso. La isla norte al no tener grandes
montañas es toda verde y frondosa y llueve por igual en todas partes. Otra cosa
a tener en cuenta es la ligera que es la capa de ozono, esto hace que cuando
sale el sol notas como éste te calienta muy rápidamente la piel, aunque no haga
30 grados, es por ello que una buena protección solar ya sea en crema o con
ropa será indispensable incluso los días nublados.
Averías: Tuve varias, como
suele ser normal y habitual en mis viajes. No sé x que, pero siempre termino
teniendo problemas, afortunadamente hay tiendas de bicis en algunos pueblos y en
las ciudades más importantes.
Para despedir esta crónica,
querría dar las gracias a todas las personas que me ayudaron hacer posible esta
aventura, que sin su ayuda y apoyo posiblemente no hubiera conseguido o
disfrutado como lo he hecho.
PD: Sin dudarlo espero poder volver algún día y acompañado a este maravilloso país a buscar nuevos paisajes, aventuras y gentes.



















































